La higiene personal en la Edad Media
Tenía pensado otro tema para este primer post, pero ayer me llegó un texto por WhatsApp que me hizo agarrar la cabeza. No es la primera vez que lo leo, y me da un poco de bronca que se comparta y que todo el mundo lo lea y lo crea.
El texto decía cosas como:
“En la Edad Media, no había cepillos de dientes, perfumes, desodorantes, y mucho menos papel higiénico.”
A ver, sí y no… Es verdad que no había desodorantes porque no se habían inventado los aerosoles antitranspirantes. Y no había papel higiénico porque el papel recién llegó de Oriente en el siglo XIII, y cuando hubo, era caro y no lo iban a desperdiciar en “eso”.
¡Pero perfumes han habido siempre! Todos hemos escuchado en Navidad las historias de los reyes magos que llevaban oro, incienso y mirra al niño Jesús. El incienso y la mirra no eran otra cosa que la versión antigua (y carísima) de un desodorante ambiental y un perfume. Y había muchos más.
Con respecto a los cepillos de dientes, es verdad que no habían cepillos ni pasta de dientes como los conocemos ahora, pero sí tenían una variedad de formas para tratar de mantener sus dientes limpios.
“En las películas actuales vemos a las personas de esa época sacudirse o abanicarse… La explicación no está en el calor, sino en el mal olor que emitían debajo de las faldas, que fueron hechas a propósito para contener el olor de las partes íntimas, ya que no había higiene.”
Ehhh… No. Definitivamente no. (¡Qué asco!)
Se abanicaban por el calor, y también, como el abanico se convirtió en un accesorio de moda, lo hacían por coquetería.
Y las faldas no se hicieron para eso. Al principio toda la ropa, tanto masculina como femenina era con faldas. En Europa los pantalones los introdujeron las tribus bárbaras, y como eran más prácticos para cabalgar, los fueron adoptando los hombres. Las mujeres siempre usaron faldas, y su tamaño y forma dependía de la moda, no de los olores.
"En la Edad Media, la mayoría de las bodas se realizaban en junio. La razón es simple: el primer baño del año se tomaba en mayo; así que en junio, el olor de la gente todavía era tolerable. Sin embargo, como algunos olores ya comenzaban a molestar, las novias llevaban ramos de flores cerca de sus cuerpos para cubrir el hedor. De ahí la explicación del origen del ramo de novia."
¿¿¿Qué???? (En serio, ¿quién inventa estas cosas?)
La gente se casaba todo el año. Realmente no estoy segura de si había una época donde hubiera mas o menos bodas… Pero el sentido común me dice que cuando podían elegir (si no había niño en camino o alguna otra urgencia), los pobres probablemente elegirían las épocas del año donde el trabajo era menos intenso, lejos de las siembras y las cosechas supongo.
Probablemente lo de las bodas de junio es una costumbre victoriana, porque tratarían de elegir las épocas con mejor clima y mejores flores…¿y cuándo es eso en Europa?? Alrededor de junio.
“Los baños se tomaban en una sola bañera enorme llena de agua caliente. El jefe de la familia tenía el privilegio del primer baño en agua limpia. Luego, sin cambiar el agua, llegaban los demás en la casa. Los bebés eran los últimos en bañarse. Cuando llegaba su turno, el agua en la bañera estaba tan sucia que era posible matar a un bebé adentro.”
(…Suspiro…) No me cabe duda que una pareja pueda haber compartido bañera. O que puedan haber usado la misma agua para bañar tres o cuatro hermanitos juntos, al fin y al cabo las bañeras eran grandes y así ahorraban agua y tiempo. Pero la idea de que tooooda la gente de una casa (estamos hablando de 10 o más personas), se bañaran en la misma agua me parece ridícula. Por empezar, el agua se enfría rápido, y para seguir, después de dos o tres usos, el agua estaría tan llena de jabón que dejaría a la persona mas sucia que antes. ¿Por qué alguien querría tomarse el trabajo de bañar un bebé para dejarlo mas sucio que antes?
Lo que si puede haber pasado es que bañaran primero a los bebés y niños muy pequeños; y los mas grandes, de pie, se lavaran con jarrones de agua limpia y usaran la bañera como receptáculo.
Entonces, ¿la gente se bañaba?
Este es uno de los mitos que mas circula. Se insiste con la idea de que antes de la invención de la plomería moderna la gente no se bañaba jamás y andaban por la vida apestosos y grasientos.
Está claro que nuestros estándares de higiene son mas altos. Hoy en día insistimos en oler siempre a perfume, o en el peor de los casos en tener un olor neutro. Esto no era posible hasta hace muy poco, y si somos honestos, todavía no es posible en muchísimos lugares del planeta. Pero no significa que en la antigüedad, la gente viviera sucia.
Sabemos que los egipcios, los griegos y los romanos eran bastante higiénicos. Los romanos se bañaban todos los días. Los pobres en baños públicos, y los ricos en sus propias casas, en baños hermosos, con esclavos que les daban un tratamiento tipo spa moderno. Incluso pueblos mas humildes, como los hebreos, tenían sus baños rituales incorporados a sus leyes religiosas. Los romanos llevaron estas costumbres a todos los rincones de su Imperio, y esto se mantuvo después de su caída.
En la Edad Media se mantenían estos baños públicos en las ciudades, para uso de la gente común. Ciudades grandes como París o Londres tenían docenas de baños públicos.
Por otro lado en las casas señoriales y castillos solían tener un cuarto dedicado al baño, con una bañera grande de madera o metal. Solía estar en una habitación cerca de la cocina, porque era la zona más tibia de la casa y porque así no había que recorrer tanta distancia con los baldes de agua caliente. Lógicamente, tener que llenar y vaciar estas bañeras a mano era una tarea que llevaba tiempo y esfuerzo, y probablemente no era algo que se hiciera todos los días. ¿Quizás tres o cuatro veces al mes? Tal vez más.
El resto del tiempo, la gente se higienizaba por partes. De ahí la jarra, la palangana y la toalla que solemos ver en cuadros de otras épocas. Y seguramente en los meses de verano, los mas valientes aprovechaban para chapotear en arroyos, lagos y mares.
También existían los jabones, desde los más sencillos y toscos, hechos de grasa de animales y ceniza; hasta los mas delicados, de aceite y esencias aromáticas. De hecho el jabón se hizo popular en la Edad Media, y aparecieron gremios dedicados a fabricar jabones finos, como el jabón de Castilla, hecho de aceite de oliva.
Lo mismo pasaba con los perfumes. Algunos muy exóticos y caros, se importaban desde Medio Oriente; y otros más sencillos se fabricaban localmente con flores y hierbas como rosas o lavanda.
Hablando de Medio Oriente... En esa misma época, los musulmanes ocupaban el sur de España, el sur de Italia y gran parte del Mediterráneo. Entre una cantidad de avances tecnológicos y científicos, ellos tenían agua corriente en sus palacios y pozos de agua limpia en las ciudades. Eran expertos en fabricar perfumes, jabones, cremas y bálsamos para mantener la piel limpia y sana. Además, la limpieza del cuerpo es parte ritual de su religión, y muchos se sorprenden hoy en día al descubrir lo higiénica que era su vida diaria.
El tema de los aromas…
Supongo que si pudiéramos viajar en el tiempo, nos impactaría el olor de la gente, simplemente porque estamos acostumbrados a una sociedad que trata de oler a nada. Olores naturales que hoy nos resultan vergonzosos, antes eran parte de la vida.
Se me ocurre el ejemplo de la gente que ama los caballos y es feliz dentro de un establo; mientras que una persona que no está acostumbrada, se sentiría asfixiada por el olor del lugar. Incluso así, todos hemos vivido la situación de estar rodeados por una fragancia intensa, y después de los primeros minutos, uno se acostumbra y deja de sentirlo.
Dicho esto, no creo que antiguamente se toleraran olores espantosos. Y hay una razón muy simple: Las enfermedades.
Hasta que se comprobó la teoría de los gérmenes (¡recién a fines de la Era Victoriana!!), la gente no sabía qué causaba las enfermedades. Había cosas obvias, como tocar o comer algo contaminado, que se sabía que producía contagios. Pero habían notado que algunas veces, incluso sin tocar ni comer nada, enfermaban igual. La explicación medieval era la "teoría del Miasma”: Pensaban que la enfermedad viajaba a través de los malos olores.
Por lo tanto, el mal aliento o cualquier otro mal olor se trataba de combatir, simplemente porque nadie se quería acercar a una persona que oliera mal y le pudiera contagiar algo.
Además de masticar hojas perfumadas como menta o salvia y enjuagarse con distintas mezclas para limpiar los dientes, solían usar ramitas verdes con las puntas machacadas (para separar las fibras formando una especie de cepillo) para quitarse comida y sarro… No era lo mismo que un buen cepillado, pero es mejor que nada.
También se combatía era el mal olor corporal. Hay recetas antiguas de una mezcla de vino y hierbas para solucionar el "olor excesivo". No se sabe si funcionaba, pero quizás el efecto bactericida del alcohol, combinado con el efecto astringente del vino, tuviera algún efecto.
Otra cosa que hacían era usar gorros,
enaguas y camisas debajo de la ropa visible. Esta “ropa interior” se
cambiaba muy seguido, casi todos los días, y se lavaba con jabón y agua
caliente. Estaban hechas de fibras naturales de algodón o lino, que
absorben la transpiración y la grasitud de la piel, algo que ayudaba a
mantener la piel “limpia” por mas tiempo.
¿Qué cambió?
El
problema con los baños, era que la gente los disfrutaba demasiado. Eso
de pasar una hora desnudos relajándose en agua tibia perfumada era
prestarle demasiada atención al cuerpo… y en el caso de los baños
públicos, donde solían ingresar prostitutas a buscar clientes, la cosa
era ya pecaminosa. Entonces, algunos fanáticos religiosos dejaban de bañarse (o hacían cosas como bañarse con agua helada) como forma de
"renunciar a los placeres de este mundo".
Ahí es que aparecen anécdotas como la frase de la Reina Isabel la Católica que supuestamente “sólo se había bañando dos veces: al nacer y antes de casarse.” La mayoría de los historiadores lo interpretan como una exageración, y un intento por parecer mas religiosa al negarse el placer de bañarse. De todos modos, si el comentario sobrevivió hasta nuestro días, demuestra que en todas las épocas ha llamado la atención y ha causado algo de asco.
Por otro lado, la Peste Negra y otras epidemias que hubo hacia el final de la Edad Media, cambiaron muchas cosas. Buscando explicaciones, ganó fuerza entre los médicos la idea de que el calor y el vapor de los baños abría los poros de la piel dejando entrar las enfermedades. Probablemente ése fue el comienzo del fin para la costumbre de bañarse regularmente (y la explicación de que en épocas mas cercanas a nosotros, el baño fuera menos frecuente.)
¿Por qué se mantiene esa idea equivocada entonces?
La idea de la Edad Media como una época sucia, primitiva y violenta viene de los pensadores modernos, que la llamaron "Oscurantismo".
Estaban tan orgullosos y sorprendidos de sus propios avances, que
cualquier época anterior tenía que ser peor. Seguramente así también se
sentían mejor acerca de los problemas de sus propios tiempos, que eran
muchos. (Nada mejor que concentrarse en problemas ajenos para no pensar
en los propios.)
Incluso hoy en día, nuestra higiene depende de muchas cosas, como el acceso al agua, las costumbres, el dinero que disponemos para productos de higiene e incluso el tiempo que podemos dedicarle.
Una guerra o un desastre natural cambian rápidamente nuestras prioridades; y sin caer en ejemplos tan dramáticos, nos pasa lo mismo si viajamos de mochileros o vamos de campamento.
Creo que para entender el pasado, es importante entender que los humanos siempre hemos buscado la mayor comodidad, placer y bienestar. Y que somos mas parecidos a nuestros antepasados de lo que nos imaginamos.




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